martes, 6 de enero de 2026

A mi hijo no le gustan los museos

“Visitar un museo es recordar que somos parte de algo más grande.” Carl Jung Como agente de viajes, suelo atender familias y cuando sugiero agregar días en tal o cual ciudad para ver un museo o una atracción peculiar del lugar, escucho esa frase muy seguido y yo enseguida les respondo que nadie puede gustar de algo que no conoce. 

Me parece que muchas veces subestimamos a los chicos, cuando suponemos que no disfrutan de museos o lugares interesantes, más allá de la playa o la montaña …por eso se me ocurren mil maneras y lugares de introducirlos en el mundo de la cultura y despertar su curiosidad sin ir muy lejos o a lugares del más allá. Seguramente todos vamos o hemos ido de vacaciones a Mar del Plata y seguro hemos tenido un día nublado para aprovechar a visitar el museo del mar o la casa sobre el puente del renombrado arquitecto Amancio Williams,  o ir a poner unas moneditas en la cueva de Lourdes y hacer que mágicamente comience a moverse e iluminarse la tierra santa con todos sus animalitos y pastorcitos, o el nuevo museo provincial de arte moderno entre otras atracciones. 

Si vamos a La Plata no podemos dejar de visitar el museo de Ciencias Naturales,  impresionante, o la Catedral con el museo que cuenta su historia y detalles de la construcción de la misma, digno de cualquier catedral europea, hay que verlo y obviamente la República de los Niños que más allá de ser una encantadora ciudad en escala muestra un poco jugando todo lo que hacemos en el día a día los adultos . ¿Vas a Villa Carlos Paz?  Imperdible la casa de Cásper que muestra como desafiar a la física en una casita que parece embrujada, pero no lo está. 

Así podemos seguir con cada ciudad de nuestro país, en todos lados hay algo para mostrarle a nuestros hijos y comenzar a sembrar en ellos el germen del conocimiento por iniciativa propia, que no sea forzado ni obligatorio y que ellos algún día te sorprendan con la frase, ¿vamos a algún museo ? Si la familia tiene la posibilidad de viajar al exterior, es ideal mostrarles atractivos culturales a los chicos, más allá del mar turquesa y los cocoteros en Cancún, Chichen Itza es imperdible, con historia de los mayas, naturaleza diferente con cenotes y ríos subterráneos, ciudades que respetan sus monumentos antiguos y costumbres ancestrales, toda la península de Yucatán es una gran caja de sorpresas por descubrir mas allá del «all inclusive». 

Si el destino es la República Dominicana podemos hacer un paseíto por la capital más antigua de América y contarles que fue el primer lugar al que llego Cristóbal Colón con sus carabelas la Santa María, la Niña y la Pinta o sea, materializar en esas cabecitas todos esos nombres sueltos que siempre escuchamos en las clases de historia cuando se acerca el 12 de octubre. 

En Brasil tenemos mil tesoros por descubrir: el jardín botánico de Rio de Janeiro, el Cristo Redentor, la costa del descubrimiento en Porto Seguro, lugar histórico donde desembarcaron por primera vez los portugueses, en Salvador de Bahía el barrio de Pelourinho con su plaza central donde se vendían los esclavos llegados en barcos desde África, y un poco mas alegre toda la música bahiana que se concentra en esas calles de colores. Y si nos atrevemos a cruzar el charco en familia , y dar una vuelta por Europa, sugiero al revés …entre tanta iglesia y museo, poner en el medio un día de playita o visitar por ejemplo en Barcelona el parque Cataluña en Miniatura o el  de historia medieval viviente Puy de Fou en Toledo, visitar el castillo imperial de verano Schönbrunn en Viena, con su área dedicada a los chicos con juguetes antiguos y vestidos de época para lookearse como damas o caballeros con pelucas, miriñaques , guantes y sombreros impecables . 

En muchos casos no es la cuestión económica la limitante para atreverse a viajes en familia, sino el prejuicio de pensar que a los chicos no les gusta caminar , no les gustan los museos y no disfrutan las ciudades . Me atrevo a decir que a todos, grandes y no tanto, nos encanta tomar un tren diferente, navegar a la isla de los lobos en Ushuaia, andar en sulki, camello, elefante o lo que nos ofrezca un país exótico o la ciudad más cercana a nuestro domicilio. Todo puede ayudar a despertar curiosidad,  a descubrir talentos,  a despertar vocaciones para el futuro y sobre todo a crear recuerdos de momentos inolvidables para toda la familia. 

Por todo esto, los invito, en sus próximas vacaciones, en cualquier lugar que sea, a investigar un poquito la ciudad y desafiar  a los chicos un paseo distinto , y que ya no se repita la frase «a mi no me gustan los museos « Los Museos son espacios de reflexión y transformación, todos somos parte de ellos puesto que el hombre hizo la mayor parte de las obras que se muestran allí. 

Más allá de ser sitios para observar reliquias, los museos nos invitan a dialogar con el pasado, a cuestionar nuestro presente y a imaginar futuros posibles. Maria Alicia Rodríguez. Madre viajera y agente de viajes . Los menores tienen permiso de sus padres para salir en esta nota. 

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Este artículo «A mi hijo no le gustan los museos» se ha publicado originalmente en: https://revista.elarcondeclio.com.ar/a-mi-hijo-no-le-gustan-los-museos/.Si va a utilizar este texto cite la fuente: revista.elarcondeclio.com.ar
---------Colegio San Cayetano de La Plata. Historia. www.elarcondeclio.com.ar Página de Recursos Educativos para alumnos en el Link Alumnos.

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